Día de las Escritoras

Hoy es el primer día de las escritoras.
Y quizá no os lo parezca, pero es un gran triunfo.

 

¿Por qué?

 

Porque a lo largo de la historia se nos ha menospreciado y ninguneado.
Se nos ha pisoteado, se nos ha intentado esconder.
Se han tapado nuestros nombres
(O se ha elogiado a los hombres que nos acompañaban.)
Se han reído de nuestra pluma, se han roto nuestras páginas.
Nos quitaron las máquinas, las plumas, el papel.
Nos quitaron la educación.
Pero nunca nos apagaron del todo.
Y hoy, es el día de las escritoras.

 

Porque a lo largo de la historia, las obras de escritores se han convertido en clásicos;
mientras las obras de escritoras han quedado clasificadas como literatura pueril destinada al público adolescente.
Quizá sea una nimiedad o quizá no.
Te animo, pues, a mirar tu estantería.
Te animo a contar cuántos autores encuentras en ella.
Te animo a encontrar varias autoras.
Quiero que observes los títulos y recuerdes las críticas que recibieron.
Hazlo para ti mismo. Simplemente reflexiona.
No necesito una respuesta.


Hoy es el día de las escritoras que tuvieron que publicar bajo pseudónimo masculino.


Hoy es el día de Catarina Albert, escritora de mi tierra, Cataluña, que se vio relegada al nombre de Víctor Català.
Hoy es el día de Cecilia Böhl de Faber y Larrea, que viajó mucho, escribió mucho y vio mucho. Que firmó sus obras como Fernán Caballero y, aún hoy en día, hay gente que olvida que fue una mujer.
Hoy es el día de Olive Schreiner, sudafricana, intelectual y activista contra la guerra. Que tuvo que firmar “La Historia de una Granja Africana” bajo el nombre de Ralph Iron en la no lejana época victoriana.


Hoy es el día de las escritoras revolucionarias, de las que gritaron a los cuatro vientos.


Hoy es el día de Clara Campoamor, que nunca dejó que nadie le dijera cómo debía luchar o qué debía escribir. Fue libre y capaz, y hoy en día su grito aún resuena en nuestra lucha.
Hoy es el día de Magda Donato, pionera del periodismo y aventurera que se hizo pasar por loca para entrar en una isla manicomio de NY.


Pero también es el día de las escritoras solitarias con neurodivergencias.


Hoy es el día de Virginia Woolf, mujer bisexual y bipolar, que escribió la que han categorizado como la carta de amor más larga en la historia de la literatura y relató su mundo interior sin descanso hasta el día de su suicidio.
Hoy es el día de Sylvia Plath, poetisa con depresión, novelista y escritora de relatos cortos, una vida angustiosa pero llena de belleza, hasta el día de su suicidio.


Hoy es el día de las mujeres que cambiaron la literatura.


Hoy es el día de Mary Shelley, que no se amedrantó nunca frente a un hombre y creó un monstruo eterno que, irónicamente, aún vive hoy en día dentro de nuestra ficción.
Hoy es el día de Jane Austen, casi aislada de la sociedad, que diseñó a mujeres fuertes, separadas de la sumisión de la época, mujeres que se cuestionaban los motivos.


Hoy es el día de aquellas mujeres que alzaron su pluma junto a su voz y se atrevieron a cuestionar el sistema.


Hoy es el día de Toni Morrisson, la primera mujer negra ganadora de un premio Nobel (Nobel Literatura ’93). Rebelde, firme, capaz que aún a día de hoy habla libremente de aquello que considera necesario. (Documental de la BBC).


Hoy es el día de las escritoras.
Y es importante porque es nuestro día, el de todas nosotras.
El de las mujeres que han muerto y el de las que aún no han nacido.
Es el día de esa niña de 8 años que escribe una historia de dragones.
Es el día de una adolescente solitaria que no quiere enseñar su obra a nadie.
Y es el día de la otra adolescente que publica su trabajo en línea.
Y el día de una mujer que ha perdido el sentido de su vida.
Y el de una anciana que al fin ha comprendido el sentido de la existencia.
El de cualquier mujer que quiera soñar.


Hoy es el día de las escritoras.
Es para todas nosotras, escritoras del siglo XXI.
Es un día que empieza en la era de la comunicación para que clamemos victoria.
Es un día que viene disfrazado como meta.
(Pero no lo es: Es la línea de salida.)


Irónicamente es ahora cuando más difícil vamos a tenerlo.
Porque quieren perpetuar la idea de que escribimos “cosas de chicas” que ellos consideran absurdas..
Porque nos quieren calladas, nos quieren silenciosas y discretas.
Porque van a intentar que discutamos, que nos enfrentemos, que nos ninguneemos.
Porque somos muchas.
Porque somos mujeres, somos fuertes, somos valientes, somos capaces.
Porque sabemos escribir y, además, podemos hacerlo público.


Es ahora cuando van a demostrar el miedo que nos tienen.


Seguid adelante, libres, con vuestras (nuestras) obras.
Asustadlos, asustadlos y que se enteren de que no pueden callarnos.
Que tiemblen.
Que tiemblen ante la perspectiva de ver conectadas a más mujeres de las que puedan imaginar.


Y no os rindáis.
Sois válidas e importantes.
Sois Catarina, Sofía, Mary, Jane, Toni, Sylvia.
Sois muchas más que han quedado por el camino.
Sois todas las escritoras que han existido.
Pero lo más importante: Sois las escritoras de esta era.
El presente es vuestro.
Cogedlo y moldeadlo a vuestro antojo.